Él es de Cornellana, ella de Pola de Lena. Se llaman Aquilino Pérez y Carolina Álvarez, son matrimonio, confiteros, empresarios y participan de un mismo ideal: promocionar aquellos productos con raíces asturianas, haciendo homenaje a un lugar que fue recetario de dulcería y hoy, arte en piedra, es el monumento más característico de la zona, el Monasterio de San Salvador de Cornellana.

 

Carolina y Aquilino se adentraron en el arte de la confitura en 1985, completando el trabajo panadero de los padres de Aquilino, que con ellos cumple su tercera generación.

 

En 1992 abren su propio obrador de confitería, donde comienzan la expansión de sus productos a diferentes lugares de Asturias y se convierten en proveedores de algunos supermercados.

 

En 2003, inauguran un nuevo local, con mayor capacidad, y dirigen la elaboración confitera hacia nuevas especialidades, coordinando un equipo de cualificados profesionales. Es a partir de entonces donde logran una mayor expansión de sus productos estrella, como las Casadielles, y ampliando su gama de productos.

 

Os invitamos a dar un paseo por nuestra web para poder descubrir nuestra gama de productos, pero sin duda, donde mejor los podréis descubrir es en nuestra propia tienda física, donde estaremos encantados de atenderos.

 

Monasterio, sin duda, tiene sabor de santidad.